Diez trucos para perder el miedo a la natación en un triatlón

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La natación es el sector del triatlón que más respeto genera. Por experiencia propia y por las múltiples veces que he escuchado «no puedo hacerlo por la natación» o «yo me hundo ahí» el sector de la natación es el más temido por todo deportista que que se acerca al triatlón.

La natación hay que entrenarla física y psicológicamente. Con un buen entrenamiento en la piscina todos podemos pasar sin excesivos problemas este primer sector de la carrera. No se trata de ganar la primera vez que nos lanzamos al agua pero sí aclimatarnos al medio y hacer lo más llevaderos posibles esos minutos.

Aquí te dejamos 10 trucos para perderle el miedo al agua:

  • Comienza por una distancia asequible.

Es verdad que la distancia olímpica es en la que corren Gómez Noya o Mario Mola y que tener en el currículum deportivo un Ironman es un gran premio pero empecemos poco a poco. Sí que se puede empezar por una distancia larga pero las pruebas populares nos ofrecen la distancia el Super Sprint y Sprint. Se trata de 350 y 750 metros accesibles a todo el mundo

  • ¿Tienes neopreno? Utilízalo si se puede

Aunque desde fuera parezca un engorro el uso del neopreno en la natación lo cierto es que ofrece más ventajas que inconvenientes. Los tejidos por los que está compuesto ofrecen mayor flotabilidad que nadar con un trimono y será más sencillo este sector. Alquilar un neopreno o comprar uno, no hace falta que tengamos lo último del mercado, nos costará cerca de 50 euros. Eso sí, recuerda que debes probarlo en los entrenamientos en la piscina y no estrenarlo el día de la prueba. ¿Que te van a mirar raro en la piscina? Pues sí pero… ¿y si los raros son ellos?

  • Visualiza el recorrido

No llegues con prisa a la zona de salida. Ten todo preparado, el gorro, las gafas, tapones para los oídos si los necesitas, observa donde están las boyas y si puedes mira las salidas anteriores para ver qué lado del pantalán está más vacío y cuál es más transitado. No improvises.

  • Utiliza los laterales del pantalán

Si eres primerizo no elijas los puestos centrales. Es donde se acumulan los triatletas de mayor nivel y donde mayores ‘golpes’ hay por coger una posición. Es mejor no agobiarse, elegir una zona exterior del pantalán y lanzarte desde allí. Puede que hagas 25 metros más pero tendrás menos tráfico y nadarás más cómodo. Si son tus primeras carreras busca, más que el tiempo, buenas sensaciones.

  • No es necesario tirarse de cabeza

No tengas miedo de lanzarte al agua de palillo, con un salto adelante o de bomba (es broma, o no…). Lo importante es entrar en el agua tranquilo y que al caer todo siga en su sitio. Es muy habitual la imagen de muchos triatletas noveles que se lanzan al agua de cabeza y se les mueven las gafas. Ese es el mejor de los casos porque también se pueden perder y hacer 350 o 750 metros en el mar, un rió o lago sin gafas no es muy agradable.

  • Que no te den miedo los golpes

Te habrán hablado una y mil veces de las temidas patadas y golpes dentro del agua. Vamos a tratar de desmitificar esto ya que sí es verdad que hay mucho contacto pero en muy contadas excepciones es doloroso. Si intentas dar una patada dentro de la piscina alguien, el agua te frena tu fuerza y el golpeos es débil así que lo mismo al nadar en exteriores.

Es cierto que se nada con mucha gente cerca y te tocan con las manos y los pies pero tu harás lo mismo. Es sin maldad y rara vez hay lesiones o nada preocupante. Y si te agobias, da un poco de espacio e intenta nadar más tranquilo.

  • Efecto tapón

A la hora de llegar a las boyas todos los nadadores quieren hacer el giro más corto y más rápido posible y los 100 o 150 nadadores de tu serie querrán pasar por los mismos 3 metros de giro. Habrá un tapón en el que lo normal es no nadar cómodo, e incluso no nadar. Intenta evitar eso alargando el giro, nadarás un poco más pero más cómodo.

  • No descartes nadar a braza o espaldas

En la piscina entrenamos habitualmente el croll. Es el estilo con el que más rápido avanzamos y, para que engañarnos, el que usan los profesionales. También es el estilo más cansado por lo que no te obceques con él. En las primeras carreras te puedes agobiar por falta de aire, o no encontrar la respiración adecuada así que puedes darte la vuelta y comenzar a nadar a espaldas, respiraras mejor, puede que nades incluso más rápido, normalizaras tu ritmo respiratorio y luego puedes volver a intentarlo a croll. El único problema serán las referencias ya que no verás las boyas y tendrás que guiarte por el resto de nadadores o puntos de referencia que te marques. La braza también puede ser un recurso a utilizar. Que no te dé vergüenza, verás que no eres el único.

  • Puntos de referencia

En la piscina vemos el fondo de vaso, las líneas del suelo y tenemos las corcheras pero en el mar o en un lago o rió es posible que al meter la mano en el agua ni siquiera la veamos. Toma puntos de referencia exteriores según tu lado de respiración para tener claro que vas por el camino correcto.

  • Disfruta

De eso se tratan las primeras carreras, des disfrutar. Hay que pasarlo bien, tener buenas sensaciones, saber que te cuesta, que te estás esforzando, que sufres, pero con una sonrisa al salir del agua. La natación es muy desagradecida en muchas ocasiones y es sencillo coger sensaciones tras unos entrenamientos continuados pero igual que se cogen se pierden. Se sufre en el agua pero es un paso obligatorio para terminar una prueba así que… Exprímete  disfruta nadando.

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