Reflexiones tras un día de fiesta: si dejas las noches de copas podrás tener esa ansiada bici nueva

El sábado salí de fiesta, sí. Pido perdón por este desafortunado bache en mi entrenamiento hacia Lanzarote pero de vez en cuando un tiene que dar una vuelta, cenar con los amigos y  tomar una copa. Lo que iba a ser algo tranquilo terminó a las 6 de la mañana en una discoteca donde lo más parecido que hay al triatlón es la marabunta en la entrada, las ganas de avituallamiento y el sprint final al ropero. Con lo bien que a ti se te daba esto antes y lo perdido que te encuentras ahora que piensas más en una bici nueva que en descubrir el local de moda.

La historia es que hoy, con un mal cuerpo que no tengo ni después de 4 horas de bici de las que mi grupeta considera tranquila, he entrado en la cuenta del banco y madre de dios. Reconozco, y no vamos a engañar a nadie, que el triatlón es caro. Cualquier cosita de material que compres, las inscripciones, la nutrición… todo es una broma cara, pero… ¿salir de copas? Salir de copas, eso sí que es caro.

Cena en un sitio de pinchos por 48 euros con dos copas, y luego 30 euros en copas nos dan la nada despreciable cifra de 80 euros, sin contar la maldita lotería clásica de estas fechas. De salir el domingo por la mañana con la bici ni hablamos, inviable, y menos mal que la lluvia ha reducido mi cargo de conciencia  hasta tal punto que me he permitido una hamburguesa par comer, de take away por supuesto. Así que la cena tranquila terminó en 80+20 de lotería+15 de la hamburguesa de resaca. 115 euros, eso sí que es caro señores y no el triatlón. Y son 115 euros menos para la bici nueva, una tragedia.

Pero lo que no podemos hacer es centrarnos tanto tanto en triatlón que dejemos hasta de salir a cenar con los amigos y pasarlo bien así que como salir a cenar saldremos, que no es cuestión de vivir como ermitaños, vamos a dejar en ‘obligatorios’ los 35 de la cena (sin las copas) y listo, por lo que 80 euros de ayer, 60 quitando la lotería, son totalmente prescindibles.  Y eso finde tras finde… duele.

El año tiene 52 fines de semana en el que hay dos días de salir, viernes y sábado (nos olvidamos de los juernes), lo que nos deja 104 días ‘festivos’ para dejarnos el sueldo y la salud. Pongamos que por una razón un otra no saldríamos todos los días sino que, moderadamente, lo haremos uno de cada tres: nos saldrían 31 días de jarana al año.

Metiendo en un botecito 60 euros cada uno de estos 31 días terminaríamos el año con 1.860 euros, una cantidad nada despreciable para comprar esa bici nueva que nos tiene loquitos. Ahí lo dejo… El triatlón es caro, pero salir de copas lo es más. Yo me retiro a una cueva… eso sí, tras esos 31 días me veréis con bici nueva.

2 comentarios sobre “Reflexiones tras un día de fiesta: si dejas las noches de copas podrás tener esa ansiada bici nueva

  • el 5 diciembre, 2016 a las 22:06
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    Estaba leyendo tus palabras y parecían que las había escrito yo ya que mi sábado fue totalmente igual, también voy a Lanzarote y el domingo no pude entrenar por el resacón que tenía jajaja.

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