No, el nombre del blog no cambia: sigue ‘Voy a ser un Ironman’

Cuando un chico de 85 kilos, amante de las hamburguesas y pizzas, que creía que había sido concebido sin abdominales (eso todavía lo creo), con tendencia a la dispersión, a dejar las cosas a medias y muy poca constancia se propuso terminar su primera maratón allá por 2015 había muy pocas opciones de tomárselo en serio. Sí, hablo de mi mismo y por aquel entonces comencé a escribir este blog, ya llamado ‘Voy a ser un Ironman’, para contar a quien lo quisiera escuchar como era el día a día y las aventuras y desventuras de un deportista popular, un tío como tú o tu compañero de curro en nuestro día a día… y para sorpresa de muchos terminé el Maratón de Sevilla.

Hubiera ganado dinero, mucho, casi para poder retirarme, si en aquel invierno de 2014 hubiera apostado 100 euros a que iba a terminar el Ironman de Lanzarote y entre medias el Maratón de Madrid. Algo así como si apuestas hoy a que el Sporting va a ganar la liga. Sí, sé que está en segunda y es imposible, de ahí su elección. Pero lo cierto es que lo logré y seguí contando todo lo que me ocurría aquí, en ‘Voy a ser un Ironman’. Porque el objetivo de ‘Voy a ser un Ironman’ no era hacer esos 226 kilómetros sino superarse en el día a día con lo que cada uno considera complicado o inaccesible y demostrarte a ti mismo y al resto que sí, eres capaz.

Cuando yo comenté a la gente cercana que iba a hacer un Ironman me encontraba ante reacciones de incredulidad, asombro, preocupación e incluso risas pero nadie sabía tanto como yo lo que quería hacerlo y el significado que tenía para mi hacer un Ironman. Luchar contra mi mismo en un objetivo que depende exclusivamente de mi esfuerzo, determinación y voluntad.

El Ironman fue mi objetivo, mi ‘Voy a ser un Ironman’, pero el Ironman de mi padre en su día fue dejar de fumar, el de Trigirl hacer una media maratón sin contárselo a nadie, solo por la satisfacción de saber que podía hacerlo, el de mi hermano aprender bien inglés para que le abriera ventanas profesionales, el de amigos dejar el sofá y correr aunque sea un poquito dos o tres días a la semana.

Es por este motivo por el que el blog no va a cambiar de nombre. “Ahora tienes que cambiar el nombre el Blog” escuche más de una vez cuando finalizaba el Maratón en Lanzarote pero hoy en día, cuando pienso en aquel día, y me veo incapaz de repetirlo, me doy cuenta de lo acertado del nombre. Quiero empezar de nuevo ese camino, o mejorar en una 10K, me ‘pone’ mucho hacer algo con MTB (aunque no tenga) o buscar mis abdominales perdidos, vete tú a saber.

De momento vamos a pelear contra unas molestias de rodilla y el próximo gran objetivo es el Maratón de Nueva York, sin duda la carrera que más me apetece de todas las que pasan por mi cabeza y la correré con un grupo de valientes, ya os contaré más. Y en 2018 esperemos que el Ironman 70.3 de Marbella sea el aperitivo de algo gordo.

Gordo como estaba cuando escribía las primeras lineas de este blog, elegía el dominio ‘Voy a ser un Ironman’ y empezaba esta aventura que sin duda me ha dado muchas alegrías, y son todas gracias a ti que estás leyendo. Seguir aprendiendo de vosotros, aportaros algo y divertirnos. Sin estos tres puntos, el blog no tiene mucho sentido.

Poco más amigos, aunque tengo ese ansiado Ironman de Lanzarote en el bolsillo, sigo con el mismo objetivo y cada día que me levanto me digo: “Voy a ser un Ironman”. Hacer este lema vuestro.

3 comentarios sobre “No, el nombre del blog no cambia: sigue ‘Voy a ser un Ironman’

  • el 2 octubre, 2017 a las 21:32
    Permalink

    Pues anything is possible. Un dia subi al mont blanc y en el cumbre pregunte a mi guia, que he hecho? Me contesto, un marathon. Nunca habia hecho, hazlo decia. Siguiente año corri con mis 48 nueva york. Hoy dia 4 años despues muchos marathones (paris, canarias, amsterdam, jungfrau..),, trials de alta montaña en linda suiza y ya un 70.3 este verena en polonia con mi mujer y cuñado el ya un ironman. Y sobre todo horas de entrenamiento, horas. Pues ya pague mi inscripcion para EL ironman en zurich 2018. Con ganas, miedo, ilucion y sobre todo energia. Un mundo bonito el de las carreras.

    Respuesta
  • el 3 octubre, 2017 a las 0:23
    Permalink

    Yo soy un depor amateur como tu, la larga distancia no me apetece, pero si la media y la bici de carretera, trato de salir a entrenar casi todos los días que mis obligaciones laborales y sobre todo la de ser padre me dejan y puedo asegurar que después de haber hecho esto durante los últimos 6 años, que la carrera en si, ya sea dificultosa por altimetría, distancia, clima, etc. es un disfrute un paseo triunfal, lo verdaderamente tedioso y complicado es el entreno nuestro de cada día, que llueve que se cae el mundo al rodillo, que hace bajo cero, a la cinta, que hay que llevar a la niña al medico, a entrenar de noche, este reto es el realmente nos destaca, la carrera mas agotadora es el día a día.
    Abrazos!

    Respuesta
  • el 3 octubre, 2017 a las 5:52
    Permalink

    Vengo de ser deportista pro, de otra disciplina. Pero cierta enfermedad( vih+),, marcó mi vida y con la muerte de dos familiares MUY allegados, ese mismo año. Caí en una depresión y me dejé llevar por la mala vida….. ALCOHOL, JUERGAS, DROGAS, SEXO DESCONTROLADO, MALAS COMPAÑÍAS,……. DEUDAS….. HASTA QUE DIJE…. Hasta aquí hemos llegado. A día de hoy tras 2 años haciendo carreras populares. Ducross, trail…. Media de Madrid. Y dando el salto al Tri. Este 2018, la propuesta es un half. Habiendo debutado y probado Sprint y Olímpico, dejándome buen sabor de boca y ganas de un 70.3 gracias a este deporte, vuelvo a ser yo. Te lesionas de la mano. Corres. Te duele algo de la bici o carrera, nadas y así. Hace mucho quería compartir mi experiencia. Pero aún me cuesta. Y gracias a este blog. Lo hago discretamente. GRACIAS TRIATLÓN. Gracias Post. A disfrutarlo. Y avivar que son dos días.

    Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *