Diario de entrenos en Lanzarote: jugando a ser Gómez Noya en Sands Beach

Estoy ilusionado como un niño pequeño el día de Reyes Magos. En estos momentos me encuentro en un avión rumbo a Lanzarote para pasar un fin de semana deportivo en la isla y mentalizarme ante todos los obstáculos que se pueden presentar el día del Ironman. Digamos que durante tres días voy a jugar a ser triatleta profesional en Sands Beach Resort, dedicándome en cuerpo y alma a entrenar pero también sabiendo de la importancia del descanso o la alimentación con todas las facilidades que ofrece el resort. Todo es poco en el camino a alcanzar la meta, que no es otra que cruzar la línea de meta del Ironman de Lanzarote.

¿Os imagináis poder entrenar donde lo hacen a diario Cristiano Ronaldo o Messi? Y quién sabe si con él a 10 metros… Si os gusta el baloncesto, la situación sería tirar unos triples mientras Stephen Curry hace lo propio en la otra canasta, o pelotear en la pista anexa a la que utiliza Rafa Nadal llevado al mundo del tenis. La respuesta, obviamente, es «no», pero en el triatlón la respuesta cambia para ser, «posiblemente». ¿Por qué no va a estar Iván Raña preparando el asalto al Ironman de Hawaii nadando a mi lado?

Si hay algo bonito en este deporte es poder competir en las carreras con los que son tus ídolos, su cercanía y aprender de ellos. Pero no solo en carrera, compartir piscina en un entrenamiento con naturalidad, cruzarte con ellos por las carreteras de la Isla o ver cómo vuelan en el famoso triangulo de Sands Beach mientras tú sufres tus series con dignidad es algo habitual aquí. Pasar de la calle rápida del gimnasio donde los más mayores se paran para ‘vete tu a saber qué’ a ser yo el que debe irse a la calle lenta con mis 1:45 el 100 será todo un gustazo.

Gómez Noya en Sands Beach preparó su victoria en el Ironman 70.3 de Dubai y la de Abu Dhabi en las Series Mundiales con su grupo de entrenamiento y yo haré lo mismo aunque sin mi grupo, del que me acordaré mucho y seguro que les frío a fotos. El míster Pablo Dapena, que estuvo aquí entrenando con Gómez Noya ya me ha puesto los entrenos acorde al lugar y tengo las rutas planificadas para estos días así que solo queda cumplir, disfrutar, y lograr mi propia victoria, que en mi caso será finalizar el Ironman con dignidad.

Solo estoy deseando aterrizar, llegar al hotel y dormir pronto para mañana empezar el día en la piscina de la Plaza Verde. Después tocará algo de bici y alguna sorpresa pero eso ya os lo iré contando… No solo se sueña dormido, yo lo hago en el avión y esto durará tres días.

PD: ya estoy instalado, mañana según me despierte me caigo a la piscina. No valen las excusas y habrá que aprovechar la experiencia al máximo.

 

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