Cuatro días para el Ironman Lanzarote: San Isidro me da descanso, ¿sería triatleta?

Después de meses de madrugones y viendo amanecer fuera de casa, encontrarte a solo 5 días del Ironman Lanzarote y verme en la cama a las 10:30 mientras la habitación se llena de claridad es cuanto menos extraño y para eso tengo que dar las gracias a San Isidro, patron de Madrid y no se trabajaba. Se dice, se rumorea, que en otra vida debió ser triatleta y antes de sus primer Ironman en Canarias se cogió el lunes festivo para descansar antes de la gran prueba… y ayer se lo agradecí enormemente.

No dormí 11 horas, os voy a engañar, porque no logré estar hasta esa hora del tirón y la costumbre hizo que a las 8:30h ya estuviera más que despierto y entre consulta al Whatsapp, al tiempo en Lanzarote, Instagram, la previsión de viento de Lanzarote, Twitter, la contaminación de Lanzarote… cerraba los ojos e intentaba relajarme, no era fácil, siempre cabía la posibilidad de que cambiara el viento para el Ironman Lanzarote del sábado y… ¡yo sin saberlo!

Con los entrenamientos en mi mail desde el domingo para el Ironman Lanzarote decidí que nadaría a media mañana y correría por la tarde. Despertarse más tarde de las 7.00h es un lujo que quería disfrutar y desayuné como un rey siguiendo las pautas marcadas: un poco de pan, el poco hidrato que tomaré hasta el jueves, aguacate, pavo, y un platano. Rico rico y con fundamento, que diría Arguiñano tras lo que traté de desocupar la mente arreglando un poco la casa y limpiando un pelín. Sí, hay tres millones de cosas que hacer para relajarte y elegí la más absurda, pero, ¿os suena eso de la conciliación? Pues era mi manera de conciliar… y que a la cocina le faltaba que le empezaran a salir tomates del suelo.

Marcho a la piscina al final tarde y sobre las 13.00 me meto al agua. Niños, jóvenes, abuelos, adultos  y solo faltaba algún patito de goma… madre mía vaya descontrol de piscina. Acostumbrado a entrenar a las 7:30 de la mañana, llegar a medio día es muy diferente y lo mismo sigues lo pies de un tío rapidísimo que el rebufo de una adorable anciana, una cosa no quita la otra, que ha decidido que el carril rápido es el adecuado para su tranquilo estilo a braza. Al final me hago mi sitio y me salieron 1.800 más que aceptables, y eso se notó al llegar a casa. “¿Vienes contento de nadar, eh?”, me preguntaron, y sí, llegaba contento.

Pero tanta vaguería por la mañana se pagó al medio día y salí pitando a comer con mi padre, compré un pollo asado con patatas y ensalada y a su casa. Me cuesta mucho no comer pan (patatas menos) así que disfruté y sufría partes iguales. Medio pollo para dentro (no era grande) y las patatas ni mirarlas… El previo perfecto para una siesta en el sofá y descansar un rato.

Si algo tiene la preparación Ironman es la ausencia de tiempo y me tengo que disculpar porque últimamente no he actualizado el blog como me gustaría. Por eso me propuse hacer un diario previo a Lanzarote de una semana y ya casi llego tarde. Es por esto que cuando llegué a casa me puse a trabajar para los amigos de Triatletas en Red, preparando cosas del blog muy chulas que os contaré esta semana, enseñaros el mono que luciré en Lanzarote y… tocaba salir a entrenar de nuevo.

Cuando pasó el bochorno con el que San Isidro nos obsequió en su día, fui a El Retiro a hacer un rodaje cortito, apenas 40 minutos con unos toques de intensidad, que hice al son de la música. Por la festividad madrileña había fiestas en el parque y pasé del ‘Despacito’ de Luis Fonsi al ‘Súbeme la radio’ de Enrique Iglesias, pasando por chunda chunda. mucha fiesta de Madrid pero el chotis ni rastro de un chotis. Camino a casa pensaba lo curioso que resulta que cuando hacía las tiradas para el Ironman Lanzarote de 1h40 daba pereza salir porque era muy largo y ahora piensas, “¿salgo para 40 minutillos?”.

En fin, vestido de entreno directo al super y a preparar, cena, comida, la fruta de media mañana, y mil cosas de casa que es algo así como uno de los cuartos segmentos del triatlón (el que menos nos gusta). Esperemos que dentro de poco haya otro mucho más festivo y con una medalla para celebrar…

A dormir que mañana ya se trabaja y hay que estar a las 7:30 en el gimnasio dando pedales y a seguir venciendo miedos… ¡NO QUEDA NADA!

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