Maratón de Sevilla (entrenamientos 29 y 30): recuperación y recaída

retiero

Entrenamiento 29: Carrera continua (Lunes 12-01-2015) 

Tras siete días de reposo después de mi visita al fisio tocó volver a ponerse las zapatillas. Es curioso lo que cuesta encontrar el hueco para salir y lo duro que es no poder encontrar ese hueco…

Lunes, algo de frío pero pocas dudas. Pantalón corto, sudadera y a la calle. Muy suavecito para no forzar el isquio completo seis kilómetros y medios. Ni rastro del dolor, ninguna molestia, todo en orden en la pierna. Qué bueno poder volver a correr…

Corriendo a 6:30 minutos el kilómetros, apenas sufro nada la verdad. Quería ir más fuerte pero no debía. Muchos corredores en El Retiro y alguno más conocido que los anónimos como Alma Obregón que nos adelanta, a ver si algún día puedo hacer un entreno con ella. Voy con el freno de mano echado para no tirar fuerte.

Vuelta a casa, estiramientos buenos y optimismo.

Entrenamiento 30: series 6×200, 4×500 y 2.000 (Martes 13-01-2015)

Qué ganas de entrenar. Han pasado casi tres semanas desde que fui al último entrenamiento en The Running Company y se han hecho largos. Se agradece entrenar un día a la semana con compañeros con objetivos comunes. Y para volver un día exigente: series.

El entrenamiento era criminal. Seis series de 200, cuatro de 500 y para terminar un 2.000 a tope. No estaba yo para correr series y Pablo, mi entrenador, me lo recordó a cada paso. «Alberto, nada de forzar, a correr tranquilo y nada de forzar». Así que eso hice…

Comenzamos el entrenamiento con el calentamiento, parte que hice a conciencia. De la cabeza a los pies preparé el cuerpo para entrenar y tras esto 3,5 kilómetros de calentamiento. Ritmo suave, como el día anterior, y sin problema. Iba cómodo y contento.

A partir de ahí tocaba lo duro… Para empezar un par de progresiones y luego nos pondríamos con la series. La primera progresión creo notar algo, no es dolor, no es molestia, es sentir algo en el lugar lesionado. En la segunda sensaciones similares. «suave Alberto», insistía Pablo.

En la primera serie de 200 notaba cargada la zona pero podía correr. Ni mucho menos me fui con los fuertes sino que me quedé rezagado, me acomodé en un grupo medio e hice el 200 en 50 segundos más o menos. Luego 40 segundos de descanso y cuando llevaba cerca de 75 metros de la segunda serie.. PUM.

Sin darme el dolor repentino de la San Silvestre, siento el mismo dolor y de la misma manera. Así que paro en seco y me voy al banco. Mis compañeros sufriendo y yo muerto de la envidia. Tocaba parar de nuevo. La maratón de Sevilla se alejaba un poco más.

«No eres el primero al que le pasa ni la primera vez que pasa, si no puedes en esta ya habrá otras por delante. Será por carreras…». Una charla terapéutica trata de aliviar la situación pero cómo jode… Cuando te planificas, sacrificas y preparas un año deportivo, quedarte fuera por una lesión duele mucho.

Pero bueno, para lo que quiero soy cabezón y no lo doy por perdido así que de nuevo al fisio y si solo se pueden correr en Sevilla 5 km se correrán… Si hay que bajar el ritmo se bajará. Si hay que apretar los dientes más de la cuenta se apretarán, pero no me voy a rendir cuando aún queda un mes…

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