Maratón de Sevilla (Entrenamientos 15 y 16): Oregones y más cuestas

Me pilla el toro una semana más así que vamos rápido con los entrenamientos. El entrenamiento 14 era el rodaje largo de 12 kilómetros y me lo salté. Un salto limpio, sin problemas y casi casi batiendo mi récord. No pude… Es complicado sacar el tiempo pero a partir de ese momento he hecho propósito de enmienda. No me he saltado ni uno.

retiro

Entrenamiento 15: Oregones

El martes fui un día más a Running Company y llegué tarde. Ya me iréis conociendo pero la puntualidad y yo tenemos una dura pugna en la que suele ganar ella. La fuerza de voluntad es otro de mis puntos débiles pero lo voy remediando. Con este entrenamiento me sorprendo a mi mismo….

Llegué a la tienda, dejé la mochila y me lancé corriendo a El Retiro a buscar a mis compañeros. Me crucé con ellos por el lago, en la carrera continua del comienzo y me enganche con comodidad. Tras esto nos fuimos a hacer oregones, algo que no había hecho nunca. Doce ‘estaciones’ situadas a 150 metros una de otra y en cada estación un ejercicio de fuerza o cadencia a alta intensidad. Cansa, pero lo esperaba peor… A un lado cuerdas con las que hicimos ejercicios de fuerza de brazos y al otro técnica de carrera, skipping, pata coja, sentadillas con salto. Entre cada carrera fuerte hasta el otro ejercicio. Hicimos todo, corrimos de vuelta a la puerta donde estiramos y de ahí a la tienda para volver a casa.

Entrenamiento 16: 8KM rodaje a R1 + 2 (6×100) cuestas + 2 KM R3

El entrenamiento de los jueves es mortal, además de por su dureza porque se alarga más de la cuenta… A las 7:20 de la mañana entraba por El Retiro y casi no me da tiempo a llegar a tiempo a la entrevista que tenía a las 9:30. Entrar en el parque de noche pero por la mañana es una situación rara pero agradable… Apenas ves el suelo, hace mucho frío, y aún así hay muchos locos que corren como decía el corto de animación. Os dejo el link AQUÍ que merece mucho la pena.

Desde casa llegue El Retiro, di una vuelta y media y cumplí los 8 kilómetros. Cansado pero bien, y eso que fui algo más rápido que R1. Algo más de 5:30 el kilómetro antes de afrontar las temidas cuestas. Entre semana no hago las del Ángel Caído. Están más lejos, son en asfalto y duelen más… para que nos vamos a engañar. ¿Un pequeño autoengaño de ayuda está permitido no? Subo una cuesta que va de un estanque (que no es el lago) al paseo de coches. Son 100 metros, en tierra, y me resulta más agradable y psicológicamente más asumible.

Las hice y sufrí. Poco más que comentar. Tirándome de gemelos y de detrás del muslo pero las hice. Y después dos kilómetros a ritmo de carrera de 10. Ahí si que sufrí. Ya fue volviendo a casa y por poco no llego. Cuando los semáforos se ponen en contra cuesta mantener un ritmo pero ahí quedaron hechos.

En definitiva, 12,4 kilómetros en los que acabe muy muy cansado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *