Maratón de Sevilla (entrenamiento 23, 24 y 25): Corriendo… hasta cuando hay que descansar

montana

Lunes (22-12-14): natación

Tras los 16 kilómetros del domingo había dos opciones: quedarse tirado en el sofá o buscar algo de ejercicio que no fuera exigente con las piernas, algo castigadas, y con las rodillas, algo doloridas. Las rodillas nunca han sido mi fuerte y he tenido lesiones con relativa frecuencia. De la rodilla izquierda estoy operado al romperme el menisco externo jugando al fútbol con 22 años mientras que en la derecha he sufrido esguinces puntuales y dolores recurrentes, yo creo que causados por sobrepeso.

Este lunes empecé mis vacaciones navideñas así que en lugar de quedarme tirado en el sofá aposté por ir a la piscina, es lo que se llama descanso activo y además me viene bien para el otro gran objetivo del año que es el medio Ironman de Vitoria. Sin pensármelo mucho me fui al gimnasio donde estuve nadando cerca de 45 minutos en los que recorrí 2.000 metros.

Series de 100 metros con descanso de 30 segundos entre uno y otro, en las que en muchas de ellas utilizaba un pull-boy entre las piernas para no ejercitarlas y tiraba solo con los brazos. Un ritmo ni exigente ni sencillo, pero al final sumamos otros 2.000 metros, aunque fueran en agua, en busca del gran objetivo, la Maratón.

Martes (23-12-14): rodaje medio

El martes es el día que entreno con The Running Compñany pero al no estar en Madrid tuve que buscar un entrenamiento alternativo. Pablo, el entrenador, me dijo que no realizara el entrenamiento que harían ellos sino que saliera a correr sin muchas pretensiones así que eso hice.

A eso de las siete de la tarde (ya sabéis que el momento de ponerme las zapatillas me cuesta)  salí a correr 8,6 kilómetros. El recorrido no fue muy exigente, aún con las cuestas de la salida del domingo en mente, y el ritmo tampoco fue endiablado así que salí cerca de 45 minutos. Rodar, disfrutar corriendo sin mirar mucho el reloj, a admirar el paisaje paso a paso, a divertirme en la montaña mientras corría, y eso hice. Pocos aspectos técnicos y muchos para el disfrute, bastantes buenas sensaciones y mirar poco el reloj. Disfrutar.

Al final 46:26 minutos corriendo en los que recorrí 8,5 kilómetros a 5,29 minutos el kilómetro.

Miércoles (24-12-2014): rodaje suave

Es posible que este día cometiera uno de esos errores de principiante en los que la ilusión y las ganas lo pueden todo: correr cuando no debes. En los entrenamientos semanales no estaba marcado este día como día de carrera pero estaba de vacaciones y… ¿por qué no? Además era Nochebuena y por qué no salir a correr para quemar por anticipado lo que horas más tarde comeríamos y beberíamos en la primera celebración navideña.

Era el tercer día de entreno consecutivo, aunque uno fuera de natación, y decidí salir a correr una horita, a un ritmo muy suave pero en un terreno exigente. No me encontraba mal la verdad, pero las consecuencias quizá no las notaría ese día sino más adelante.

A media mañana salí a trotar y el ritmo fue muy suave, a 6 el kilómetro y aunque las cuestas se notaban me hubiera gustado tirar más. Responsablemente lo dejé ahí y complete el recorrido marcado que fueron 8,3 kilómetros. Casi 50 minutos de carrera para completar una sesión suave en intensidad.

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