Maratón de Sevilla (entrenamiento 12): El Fartlek te mata pero… ¡Vaya cuerpecito!

Los que seguís este entrenamiento habitualmente os preguntaréis, ¿dónde están los entrenamientos 10 y 11? Pues bien, no los vais a encontrar, no están, no existen, no los hice. Lo admito, lo reconozco y me reconcome la cabeza cada día. El objetivo es demasiado difícil como para irse dejando entrenamientos por el camino. No volverá a repetirse aunque este semana empieza a complicarse con el trabajo… Solo llevo tres semanas y ya me he dado cuenta de que muchas veces lo complicado no es entrenar sino encontrar el momento.

Entrenamiento 12 martes de diciembre: Quedan 81 días para el Maratón

Recorrido Fartlek
Recorrido Fartlek en el Bosque de los Ausentes de El Retiro

A las 21:00 estaba en The Running Company. Quería ir con algo de tiempo pero al final llegue con la hora pegada al culo. Allí estaba, como siempre, la tienda hasta arriba y muy buen ambiente. Mucha más gente que el pasado martes cuando la lluvia y el frío dejo KO a más de uno. Como es habitual, vamos desde la tienda trotando a El Retiro, donde calentamos un poco las articulaciones antes de empezar el entrenamiento. 20 minutos de carrera continua para empezar a un ritmo tranquilo antes de empezar el trabajo específico del día, Fartlek 1, 2, 3, 4 y 5. Cuesta tanto escribirlo como hacerlo.

Partimos desde el Bosque de los Ausentes donde establecemos un recorrido. Un minuto a tope y 30 segundos suave para recuperar, luego dos minutos y 30 segundos suave para recuperar. Luego 3 cuatro y cinco minutos con su medio minuto entre medias para recuperar. Solo escucharlo acojona porque el Fartlek que yo había hecho hasta ese día había sido al contrario, más tiempo de ir suave que fuerte. Nada que ver.

Rápidamente se forma un grupo de cabeza del que me voy descolgando, les sigo de lejos y pese a no ir con ellos voy bien y fuerte, incluso estoy cerca de coger a un chico que se queda rezagado del primer grupo. Suena un silbato a lo lejos y eso da paso a los 30 segundos de trote cochinero para ir al trote (cochinero). Suena el silbato de nuevo y a por los dos minutos, voy fuerte, voy bien, no sé el ritmo pero debía estar en los 4:30 el minuto, mas fuerte que mi ritmo de carrera, es duro, pero aprieto los dientes. Suena el silbato.

En el tercer tramo, de tres minutos a ritmo alto continuo fuerte hasta el ultimo tramo, cuando me empieza a doler el pecho, como si algo me oprimiera, pensaba que era flato pero no lo era y casi tengo que pararme mucho dolor, así no se puede correr, y entre dolores pasan los tres minutos. En el trote cochinero intento mejorar pero sigue el dolor y al empezar los cuatro minutos persiste el dolor y aparece el flato. Muy complicado correr así por lo que bajo el ritmo e intento apretar… los dientes, el culo y las piernas. Se sufre pero me voy recuperando, en ese momento me pasa una pareja por dejarás y me lanzan un grito de aliento… Vuelvo a apretar los dientes…. Suena el silbato. Solo queda el último tramo, cinco minutos, va a ser duro.

Empiezan los cinco minutos y me recupero, no llevo los ritmos del principio pero estoy por debajo de 5, poco pero por debajo. Me acerco al compañero que me animó a no parar y doblo a una pareja, el recorrido debía ser de 600 metros así que tras el mal momento del 3 y el 4 no está mal… Me esfuerzo lo que puedo para el último apretón y a por ellos. Suena el silbato y se acabó. Muy muy duro… pero terminado.

Esos dolores de pecho me recuerdan que debería hacerme una prueba de esfuerzo. El maratón es mucho más duro que nada que haya intentado antes y no está de más saber que está todo en orden para afrontar la hazaña. Y más adelante algo más duro aún de lo que ya os hablaré más adelante.

Bueno, que tras la paliza fuimos trotando a la entrada de la cuesta del Ángel Caído y allí estiramos para terminar el entrenamiento. Tras estirar volvemos corriendo para la tienda, iba fundido, ni veía ni oía y me avisa Pablo mi entrenador, «Alberto, ¿no has escuchado lo que te han dicho esas chicas?, que vaya cuerpecito…». Yo había escuchado algo pero no entendido nada así que le digo que supongo que estarán pagadas con la cuota mensual para animarnos en los días mas complicados… Unas bromas, y entramos en la tienda donde me quedo hablando con el entrenador para que me prepare el planning del mes. Me lo mandará por mail durante la semana… ¡A casa a descansar!

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