Saleta Castro: «La primera vez en Hawaii se termina, aunque sea a gatas»

Hablamos con Saleta Castro a las 9:30 de la noche de Kona. En España es por la mañana y su optimismo y energía son más efectivos que cualquier café. Hace unos meses veía imposible estar allí pero una de sus frases fetiche, «caerse está permitido, levantarse es una obligación», la llevó a Kona cuando todo parecía perdido. Ahora está viviendo la película que ha visto por televisión casi 29 años pero con una diferencia: esta vez es la protagonista.

Pregunta: Lo primero, enhorabuena por estar en Hawaii… ¿Un sueño cumplido?
Saleta Castro: Sí, era mi sueño y ya estoy aquí y lo estoy viviendo al máximo.

Pregunta: ¿Qué tenía Hawaaii que lo has puesto por delante de JJOO o cualquier otro tipo de prueba deportiva?
Saleta Castro: Cuando yo empecé a competir en triatlón en 2001, este deporte era olímpico desde hacía un año y todo lo que había visto antes era el Ironman que lo echaban en Eurosport. Era pequeña y veía las imágenes pero no sabía que era triatlón… Luego supe que había mas distancias que la olímpica y desde que empecé me llamó mucho más la atención la larga distancia, el sufrir y ver dónde eres capaz de llegar y superarte que ir a los Juegos Olímpicos que lo veo un poco más tema federativo o político.
No lo lo veo tan importante como estar en Hawaii que es donde están los mejores del mundo y al final todo el mundo una vez en la vida quiere estar aquí. Es la meca del triatlón.

Pregunta: Viendo tu año, te has pegado una buena paliza para estar en Hawaii: Malasia, México, Texas, Lanzarote, Frankfurt, Maastricht y Dublín… ¿merece la pena tanto tute?
Saleta Castro: Después de Lanzarote cando me tuve que retirar me lo planteé… Pensé si realmente merecía la pena invertir todo lo que estaba ganando en esto y dejar casi mi vida en viajar de aquí para allá por clasificarme. Yo ya pensaba que no tenía nivel y que había que esperar otro año más, pero por otro lado veía que en las carreras que me habían salido bien y había competido con gente muy buena que había ganado Ironman, yo les había ganado, así que a lo mejor estaba teniendo mala suerte y tenía que seguir insistiendo un poquito más… Decidí ir a Frankfurt que era una carrera que me hacía mucha ilusión y a la que nunca había ido para buscar un buen resultado y sacar el entrenamiento que había hecho hasta julio… Así podría tener un buen resultado para presentar a los sponsors y comenzar a puntuar en Vichy para Hawaii 2017.

Pregunta: ¿Y tras ser sexta en Alemania?
Saleta Castro: Mi entrenador dijo que parara, que ya estaba y que era muy joven y ya lo intentaríamos para el año siguiente pero me dijeron que en Maastricht podría ser fácil, con muchas pros clasificadas y que si hacia segunda estaba dentro seguro. Me di 3 o 4 días de relax y al quinto dije que iba. Por una carrera más no pasaba nada, estaba en forma y creía que la iba a poder hacer bien.

Pregunta: En qué momento viste Hawaii asegurado y pensaste «estoy dentro».
Saleta Castro: Fue en Maastricht. Cuando en el km 30 me coloqué segunda y con margen, porque a la que acababa de adelantar estaba muriendo y yo cada vez me encontraba mejor,  dije «ya está, estoy clasificada lo conseguí». Y mire al chico que corría conmigo y le dije “ya está, acabo de cumplir mi sueño voy a ir a Hawaii” pero él, se llamaba Raúl, me dijo «cállate la boca que te queda una hora aún para terminar la carrera, concéntrate». Pero fue ahí… En el último kilometro iba llorando y en meta no podía aguantarme más…

Pregunta: Ya nos contaste en las pruebas que hiciste en Bélgica, los cambios en la bici y el tan comentado test bakala… ¿Has asimilado completamente todos esos cambios?
Saleta Castro: Sí, con la alimentación no he vuelto a tener problemas. En Maastricht tuve que ir al baño por el frío pero por lo demás, en carreras y entrenos, con lo que estoy haciendo me va super bien. A ver si aquí, que es una carrera de mucho calor, también me funciona porque hasta ahora ha sido siempre con una temperatura perfecta y aquí hay mucho calor, mucha humedad y el cuerpo reacciona distinto.

Pregunta: Una vez conseguida la calificación hiciste un entrenamiento en altura en Madrid… ¿Cómo fue la experiencia? ¿Cómo lo planificaste?
Saleta Castro: Dos compañeros venían, yo llegaba de Dublín y como en agosto en Pontevedra hay mucho turismo y es un poco caos para entrenar por los coches, quería zonas para rodar bien así surgió la oportunidad y ahí que fui. Me fue muy bien aunque me costó un poco adaptarme pero disfruté de la sierra madrileña. Luego iba a ir a La Santa en Lanzarote, pero preferí quedarme en casa y no pegarme tanta paliza de viaje.

Pregunta: Y entonces llegas a Kona… ¿Cómo fue el viaje? ¿Con la presión de que llegara la bici durante las 24 horas?
Saleta Castro: Fueron 26 horas, no me quites dos (risas). Madrid-Amsterdam-Los Ángeles-Kona. En Amsterdam tenía hora y cuarto de escala y ahí estaba un poco tensa porque con tan poco tiempo pensaba que igual la bici se quedaba y no llegaba a Los Ángeles pero llegó todo bien. Lo de Vueling solo me pasó una vez en 15 años que llevo volando en avión y al final aquí llegó todo perfecto.

Pregunta: Y al llegar allí, al fin tras 29 años soñándolo, ¿Qué se te pasa por la cabeza al estar en Hawaii?
Saleta Castro: Cuando llegué era de noche y, sí, estaba en Hawaii pero hasta que no se hace de día es como si no estás. Por la mañana ya… una de las cosas que más me ilusionaba era el Pier que lo había visto en fotos, vídeos, la salida del Ironman y cuando estas allí hay un ambiente especial. Es en plan, «ya estoy aquí».

Pregunta: Natural Energy Lab, Ali’iDive, el Pier, Kona Community Aquatic Center, la Queen K, ya has entrenador por todos los sitios míticos… ¿Es como lo imaginabas?
Si, no lo imaginaba sino que había visto muchas fotos y vídeos. Te conoces las calles, el circuito entero…Solo faltaba saber de dónde venía el viento pero como viene de todos los lados… es como en Lanzarote. Tal cual se ve en fotos y en Internet… pues es incluso mejor.

Pregunta: ¿Qué es lo que más impresiona de todo aquello?
Saleta Castro: Ver el ambiente deportivo que hay y que se genera alrededor de Kona-Kailua. A todas horas hay gente corriendo, nadando, en bici y desde las siete de la mañana todo el mundo está entrenando o haciendo su rutina. El ambiente es muy especial, no es de tensión como en otras pruebas que todo el mundo quiere ganar y hacer marca o puesto, aquí es el sueño de todo el mundo… Los trialetas están clasificados y viene a hacer lo que les gusta. Es muy especial.

Pregunta: Pros y grupos de Edad juntos… ¿La cercanía de la gente popular con los pros es una de las claves de esa competición?
Saleta Castro: Es así, facilitan las instalaciones para poder entrenar las semanas previas al Ironman, en el Aquatic Center puedes dejar la bici, tu mochila, y entrenas con pros, grupos de edad, acompañantes, se crea un ambiente familiar entre los 2.000 competidores.

Pregunta: ¿Con quién te has cruzado que te has quedado impresionada?
Saleta Castro: Mira hoy fuimos a Hawii, al final del circuito de bici y allí todos los triatletas que reconocíamos el circuito paramos a tomar café, nos quedábamos hablando, y es un ambiente que no se vive en otras competiciones.

Pregunta: ¿Te queda mucho entreno fuerte, de alta intensidad?
Saleta Castro: Un rodaje de 80 km de bici, no a ritmos altos, y es la última tirada larga pero desde que llegué aquí las salidas son suaves y para aclimatarme al clima.

Pregunta: ¿Cuál es el objetivo el día de la carrera?
Saleta Castro: Terminar y disfrutar al máximo. Darlo todo a tope y sufrir hasta la línea de meta con el mejor puesto que se pueda.

Pregunta: Estar en el Ironman de Hawaii es mucho esfuerzo de encarnamiento, competición, viajes… y económico. ¿Los patrocinadores han respondido en este año?
Saleta Castro: La verdad es que todos los viajes y concentraciones han sido gracias a su apoyo, y con la colaboración de Marca Patrocínalos me he podido pagar el billete a Hawaii. Cuento con unos sponsors nuevo como Kaya Guadarrama y Elevant más todos los anteriores y así se ha pagado toda la temporada, el viaje a Hawaii y las concentraciones.

Pregunta: ¿Has notado mayor interés con tu presencia en Hawaii? ¿Tienes buenas expectativas para el año que viene?
Saleta Castro: No, estoy igual y sigo teniendo los mismos. Es verdad que cada uno me ha ayudado un poco con el viaje y la estancia pero no ha surgido ninguno mas a mayores.

Pregunta: ¿Estar allí es un gran esfuerzo económico?
Saleta Castro: Si, viajamos low cost dentro de lo que cabe. Estar aquí es caro, la comida es cara, compramos en supers, cocinamos en casa pero no dejas de tener que alquilar coche, casa, comida, billetes de avión traer la bici… y que no se acaba el mundo aquí y hay que pagar el alquiler, los gastos, autónomos…

Pregunta: Vamos a terminar soñando, ¿cuál te gustaría que fuera el titular de tu carrera el día después?
Saleta Castro: Saleta brilla en Kona

Pegunta: ¿Se termina como sea?
Saleta Castro: Como sea, y más la primera vez. Aunque sea caminando o a gatas hay que terminar.

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