Lionel Sanders o cómo pasar de intentar suicidarse a lograr un record Ironman

El triatleta canadiense Lionel Sanders se proclamó ganador del Ironman de Arizona. Por si fuera poca la hazaña, Sanders se ha convertido en el triatleta que completa más rápido una prueba de la franquicia al llegar a meta en 7:44:29, batiendo el record Ironman que estaba en posesión de Marino Vanhoenacker, que logró 7:45:58 en el Ironman de Austria en 2011. Solo Jan Frodeno y Andreas Raelert tienen mejor tiempo que el canadiense pero ambos lo lograron en Roth, de la franquicia Challenge, con unos tiempos de 7:35:39, y 7:41:33 respectivamente.

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La historia de Lionel Sanders no es la habitual. Hace cinco años su vida estaba muy lejos de la meta de un triatlón y era más conocido en cualquier fiesta que en una carrera tal y como contó la revista Triathlon Magazine hace unos años. Sanders comenzó coqueteando con las drogas hasta que un día trató de suicidarse y dió un giró de 180 grados a su vida, ahora con el record Ironman parece todo olvidado pero no ha sido un camino de rosas.

Lo que comenzó como una aventura esporádica con la marihuana acabó convirtiéndole en un adicto a la cocaína y durante cuatro años pasó de fiesta en fiesta convirtiendo el descontrol en su estilo de vida. Consiguió vivir a base de negocios y pequeños trapicheos por Internet, que le permitieron ganarse la vida con poco esfuerzo hasta que un buen día acabó en un centro de desintoxicación para poner fin a esta locura. Acabó recayendo y fue en ese momento en el que quiso poner fin a su vida.

“Entré en el garaje de casa, busqué una viga para colgar el cinturón y lo puse alrededor de mi cuello. Me subí a la silla y allí que quedé durante un tiempo. Pensaba en cómo mi amigo que estaba en casa me encontraría a la mañana siguiente y cuál sería la reacción de mi madre al enterarse”, señala Sanders, que cree que “eso me golpeó como una tonelada de ladrillos porque sabía que ella nunca sería capaz de llevar de nuevo una vida normal y viviría con la culpa de haber sido la responsable”. “Fue en ese instante en el que me di cuenta de que no era la solución y renuncié por mi madre, así que desenganche el cinturón y bajé de la silla”, recuerda Sanders.

¿Qué saca de todo aquello? “Cuando las cosas se ponen difíciles yo intento ser capaz de aguantar hasta el final”, asegura el deportista que recuerda que su vida “ha sido mucho peor. Es un privilegio ser capaz de hacer esto. Estar en un lugar profundo y oscuro ha cambiado mi perspectiva de la vida”.

La transformación hacia el record Ironman

En 2009, Sanders pareció dejar las drogas de manera definitiva y volvió a correr. Decidió que iba a hacer el Ironman de Louisville y como no tenía suficiente dinero para la inscripción le pidió dinero a su madre, que os podéis imaginar cómo reacciono: “Estás loco, ¿tú sabes lo difícil que es?”. Nadie podía imaginar que ese chico fragil en el aspecto psicológico se convertiría años después en el propietario del tiempo record Ironman.

Finalmente no se inscribió pero había sembrado el germen de lo que sería su carrera deportiva. En mayo de 2010 hizo su primer triatlón sprint donde “casi se ahoga” y perseverando se presentó en la línea de salida de Louisville, “lo más difícil que había hecho” en su vida por lo que comenzó a entrenar de forma más metódica con diferentes equipos hasta que en 2012 se ganó el campeonato de duatlón en Canadá.

La natación era su punto débil y se implicó para mejorar. En el que caso de que no hubiera resultados se centraría en el running y duatlon pero quería darse la oportunidad y su evolución fue notable. Tras un par de pruebas con resultados optimistas solicitó una tarjeta pro para competir en el Ironman 70.3 de Muskoka donde tras una buena natación, aunque por detrás de los mejores, realizó una bici y una carrera que fue bautizada por una revista como “el rendimiento del año”.

Sanders había nadado a 1:19m/100m, en contraste con los 2:38 que hizo en su debut en el sprint unos años antes, echó la vista y afronta una pregunta que le hace volver la vista atrás. ¿Qué ha hecho el deporte por ti? “Me ha dado la paz de nuevo, me miro en el espejo y me siento bien conmigo mismo. Tengo paz interior. Yo atribuyo la mayor parte de que, para llevar una vida activa “. “cuanto más alto llego y más puedo conseguir tengo más credibilidad. Esto tiene el poder de cambiar tu vida, no tiene que ser el triatlón, puede ser un estilo de vida activo, pero te prometo que cambiará tu vida”, señala Sanders.

El canadiense no ha olvidado esos episodios del pasado y no duda en señalar que aquello sigue siendo fuente de motivación, como la frase que le dijo su exnovia cuando, tras dejar las drogas, le pidió que volvieran: “No creo que hayas cambiado y yo no creo que se puede cambiar”.

“Todavía puedo oír esa voz en mi cabeza”, asegura Sanders que a buen seguro que la pudo escuchar cuando cruzaba la meta y batía el record Ironman en Arizona para convertirse en el triatleta más rápido en una prueba de la franquicia.

Foto portada: Ironman Live

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