Los hermanos Brownlee despiertan el debate: ¿heroicidad o locura?

Los que trasnochamos pegados a la retransmisión de la Televisión Gallega de la Gran Final de Cozumel de las Series Mundiales seguro que tardamos en dormir tratando de asimilar lo que acabábamos de ver. También les habrá costado empezar el día a los que, recién levantados, hayan visto las imágenes de Jonathan Brownlee tambaleándose entrando en meta llevado, literalmente, por su hermano Alistair. Lo que ocurrió el domingo en México quedará para la historia del deporte aunque el análisis debe ir más allá…

La imagen heroica de un hermano y compañero, pero también rival, que se echa a la espalda a su hermano sin un ápice de fuerza y cerca de caer redondo al suelo es un ejemplo de los valores del deporte. No basta con estrechar la mano al rival sino que te lo echas a la espalda, no solo vale un empujón de ánimo sino que te lo llevas hasta la meta. Jonathan no podía andar y Alistair decidió que andaría por los dos, no estaba dispuesto a pasar la meta solo, sin su hermano, que aun en esas condiciones le abrazó para, a golpe de orgullo y pundonor, dar el último paso en solitario y caer desplomado al suelo. Un gesto hermoso, emotivo, que nos ha puesto la piel de gallina y que hizo que todos nos convirtiéramos en  fans de los hermanos Brownlee, aunque luego conociéramos sus artimañas en carrera.

Pero un gesto que no debe ser tomado a la ligera o como un ejemplo por muchos atletas populares. Los Brownlee son profesionales y trabajan, entrenan y viven como tal, acostumbrados a llevar su cuerpo al límite, es su trabajo. Esta icónica imagen que perdurará en la mente de los aficionados al triatlón no debería servir como ejemplo a los triatletas populares que tienen el ‘no pain no glory’ como lema deportivo. Jonathan Brownlee solo hay uno y mejor entrar en meta con tu compañero de fatigas con los brazos en alto que cargando con él…

El propio Fernando Alarza ha señalado en una entrevista al diario Marca que él no lo ve «tan heroico porque creo que la salud de Jonathan corrió peligro» y considera que «fue algo peligroso que no hay que tomar como ejemplo y aunque vaya a pasar a la historia no es el mejor escaparate para el triatlón». Además, entre los elogios a los hermanos, el tercero en el campeonato del Mundo cree que «Alistair no debió haberle forzado. Tal y como le empuja al llegar a meta, el gesto que hace quejándose porque le hubiera vuelto a pasar lo mismo que hace unos meses en Gold Coast y porque hubiera perdido otro Mundial en la recta de meta como en Londres, las declaraciones posteriores tachándole de idiota entre comillas por la mala estrategia y gestión del esfuerzo…».

El británico confesó desde el hospital donde tuvo que ser ingresado que, por si alguien tenía alguna duda, no quería terminar así la carrera pero que «lo dio todo». Como Mario Mola, que se proclamó campeón, Gómez Noya o Schoeman viven por y para esto, por lo que este épico final no debería confundirnos. Llegar a esos límites solo tiene lógica, o ni eso, hablando de profesionalismo, de gente controlada hasta el extremo por médicos, nutricionistas, fisioterapeutas, entrenadores y un equipo de alto rendimiento que les tiene controlados las 24h del día…

¿Merece la pena llegar a esto? ¿Realizar una carrera en Cozumel con un calor agobiante y el agua a 29º favorece el espectáculo? Fue una carrera para la historia, que no olvidaremos nunca pero que tampoco sería bueno que se repitiera a menudo. Y aunque podríamos entrar en la legalidad o no de la acción, que daría para otro debate, nos quedamos la acción en si… ¿A ti que te parece?

Un comentario en “Los hermanos Brownlee despiertan el debate: ¿heroicidad o locura?

  • el 22 septiembre, 2016 a las 8:49
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    Heroico es el que pone en riesgo su vida para salvar la de otro ser. Heroico es quien dedica su vida y su profesión a la salud o la educación de los demás. heroico es quien dedica su tiempo libre a cualquier fin social. Heroico es quien tiene que hacer 10 kilómetros para traer agua de un pozo cada día, o se mete en un barco a jugarse la vida durante meses para dar de comer a los suyos. Heroico es el que se subleva ante las injusticias en los lugares donde eso puede suponer acabar en la cárcel o que te peguen un tiro.

    Los que hacemos deporte somos unos afortunados que tenemos tiempo libre y fuerzas para dedicarnos a ello, sea deporte popular o de élite.

    Dejaos de épica en el deporte, lo épico está fuera del deporte.

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