Las preguntas sobre el Ironman más asombrosas y habituales

Según se acerca el Ironman, la locura se convierte en el tema por predilección de cualquier tertulia. Mira que tú evitas hablar del tema para no convertirte en el típico coñazo de persona que solo habla de lo único pero a la gente le genera curiosidad, y no me extraña. Cuando citas las distancias a nado, en bici y carrera la cara de estupefacción mezclada con la de «estás como una chota» generan multitud de preguntas sobre el Ironman y aquí hemos seleccionado solo unas pocas, quizá las más habituales o divertidas, y con todo el cariño hacia los ‘preguntadores’.

1. ¿Cuántos días tienes para hacer eso?

Hay que terminarlo en uno, muy a mi pesar. Ya me gustaría a mi que fuera como el Camino de Santiago que se hace por etapas porque disfrutaría de la playa de Lanzarote e incluso iría haciendo turismo por la isla pero va a ser que no. No es que tengas un día para hacerlo, es que hay 17 horas.

2. ¿Pero tu bici es como todas o…?

¿Ooooooooo…? ¿Que si tiene motor? ¿Que si llevo un equipo de sherpas ayudándome a subir el Mirador del Río o Tabayesco? ¿Que si tiene cuatro ruedas en lugar de dos? siento desilusionaros pero mi bici es tan normal como la del resto de participantes: unas son cabras, otras de ruta con acoples o simplemente de ruta y las habrá desde los 1.000 euros al infinito, pero lo más importante es que en todas hay que dar pedales para que avance, no hay otro secreto.

3. ¿Tú haces una vida normal?

No, he de reconocerlo, vivo en las montañas, solo bebo de una marmita mágica, me alimento de animales que cazo los días de luna llena y las ideas para los posts las escribo en una roca picando con un cincel. Pues claro que llevo una vida normal, todo lo normal que puede ser cuando intentas sacar 15 horas a la semana entrenando: madrugo, entreno, trabajo, como, trabajo, entreno o no (depende del día) ceno y duermo. E intentas sacar un rato de donde no lo hay para tu familia y amigos y responderles estas preguntas sobre el Ironman.

4. ¿Puedes beber cerveza?

Suele ocurrir cuando en un bar pides una caña y no un batido de color indefinido. Pues claro… No es criptonita, es cerveza, y no te voy a decir que me beba cuatro al día pero si salgo a tomar un algo me tomo una cerveza y después de las salidas en bici también puede caer una cervecita de ‘recovery’ (el comentar la salida con los amigos de toda la vida). Creo que es importante que esto no te vuelva loco y os diría que me estoy tomando una cerveza mientras escribo esto pero dadas las horas que son estoy con un yogurt y cereales antes de dormir…

5. Cuando te toca comer, ¿paras y te sientas o tienes que estar en la bici?

En tus 17 horas puedes organizarte como quieras… a mitad del recorrido puedes sacarte la sillita de camping de una mochila y el tupper con los judiones que tu madre te preparó antes del viaje pero lo suyo, dado que sea cual sea tu objetivo, el tiempo no te va a sobrar, es que te alimentes a base de geles o barritas aunque un sandwich parando 5 minutitos para tomarlo con calma no está descartado. Pero vamos, no hay chuletón en el kilómetro 90 de la bici si es tu pregunta.

6. ¿El día anterior salimos?

Puede sonar a coña pero lo he oído… No, evidentemente no voy a salir. Tomarme una cervecita puede pero salir, lo que es salir, lo que tú y yo conocemos como salir no… Tras esta respuesta llega otra pregunta relacionada. ¿pues entonces cuando termines la prueba no? Me encentaría decirte que sí y la respuesta va a tener el si, pero condicional. Si puedo moverme, si tengo fuerzas, si consigo levantar un vaso de la mesa, si tenemos algo que celebrar, puede que tomemos algo, pero no lo puedo asegurar.

7. ¿Vas a ganar y qué te dan?

Es una de las preguntas sobre el Ironman más clásicas. No, no voy a ganar, ni en el mejor de mis sueños ni aunque se retiren el 90% de los participantes. Hay preguntas que sencillamente ni me planteo. Para más información te puedo contar que el ganador de los profesionales se llevará un dinerito y en Grupos de Edad la posibilidad de ir a Hawaii, que no es poco, previo pago de cerca de 1.000 euros en efectivo, que sí es mucho. Para mi ganar es terminar, el premio una medalla y el orgullo de saber que entrenando se pueden conseguir muchas cosas.

8. ¿Cómo vas a quedar?

Otra pregunta delicada. Teniendo en cuenta que participan cerca de 2.000 tíos, me parece aventurado decirte un número y si me preguntas qué tiempo voy a hacer te diré que firmo entrar en el 16:59:59. Es una de las típicas preguntas sobre el Ironman que aunque pienses no responderás. En mi cabeza tendré un idea pero sobre todo tengo mucho más respeto y miedo a la prueba. Pasapalabra.

9. ¿Pero eso no es sano no?

Bueno, pues entiendo yo que no es lo más saludable del mundo el estar compitiendo durante 17 horas pero una vez al año, no hace daño. El entrenamiento diario más allá de sacrificado no creo que sea perjudicial para la salud y el día de la carrera, si vas preparado no tiene por qué ocurrir nada extraño. Tampoco es muy saludable hincharse a salir todos los fines de semana pero es algo habitual así que prefiero buscar este reto una vez en mi vida que las dos cajetillas de tabaco y 8 copas de un viernes. Al menos hoy en día…

10. ¿Y a ti te aguantan?

Y para terminar las preguntas sobre el Ironman, la gran cuestión, y no tan loca. Efectivamente me aguantan porque esa es la palabra. Aguantan mis tensiones, mis nervios, mis euforias, mis bajones y mis ausencias. Por eso sí cruzo la meta la medalla no será solo mía.

2 comentarios sobre “Las preguntas sobre el Ironman más asombrosas y habituales

  • el 19 abril, 2017 a las 13:32
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    Hay baños? Y si llega la diarrea? Y si llegan náuseas?

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  • el 30 abril, 2017 a las 10:13
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    A mi la más gorda que me han hecho fue… :

    «Si primero nadas y luego tienes que ir con la bici, ¿cómo haces para llevar la bici mientras nadas? »

    Ahí me di la vuelta y me planteé buscar nuevos amigos 🙂

    Respuesta

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