El abusón Frodeno gana el Ironman de Hawaii: un superhéroe con corona de flores

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Dominó de principio a fin aunque en algunas fases pareció no querer abusar, o quizá solo poner a prueba a sus rivales. No lo hubiera necesitado. Era el más fuerte, el más abusón, era el hombre de hierro de principio a fin.

El alemán, que partía como favorito tras hacerse con el título, y ya con el campeonato del mundo 70.3 en el bolsillo, afrontaba la prueba de Kona sabiéndose en el centro de todas las miradas. Parecía incluso que más que destronar a Kienle, el objetivo de todos los presentes fuera batir a este larguiducho que podría haberse dedicado al baloncesto.

Ya en la natación se puso en el grupo de cabeza en el que tres triatletas, Potts, él, Mc Niece tiraron sacando casi dos minutos al grupo perseguidor en el que estaban todos los favoritos. ‘Estoy fuerte en el agua’ pareció decir aunque Kienle, su gran rival y compatriota, también ha mejorado la natación y salía cerca.

Frodeno salió primero en la bici con el espectacular modelo de Canyon pero no se escapó como hizo en Frankfut… Quizá pensando en el espectador esperó al grupo de favoritos, en el que estaba Kienle, Marino, Van Lierde y Llanos, y los 180 km de bici transcurrieron en grupeta. El alemán fue líder, pero también rodó segundo, tercero y cuarto. Incluso llegó a ir un minuto por detrás pero en ese momento debió pensar, ‘se acabo su fiesta’. Habían liderado la carrera él, Kienle, Hoffman y O’Donnell pero el gigante germano decidió que se acababa la fiesta.

Llego a la T2 en primera posición, segundo el americano, tercero Kienle y Eneko Llanos cuarto tras hacer dos primeros sectores impecables. Pero a partir de ahí, salvo el público, nadie volvió a ver a Frodeno.  Imponiendo una buena cadencia y su larga zancada fue abriendo diferencias hasta estabilizarlas en los 3 minutos con O’Donnell, mientras que Kienle perdía posiciones en favor de Raelert que apareció como una bala e incluso hizo pensar que la victoria de Frodeno pudiera peligrar.

No fue así, le bastó con ampliar algo la zancada de nuevo para poner las cosas en su sitio. Fue como decir, “si corréis mucho, yo lo haré un poco más rápido; si voláis, yo lo haré más alto; si lo intentáis, simplemente no lo lograréis”.  Y las cosas se tranquilizaron por detrás. Eneko se estabilizó en la séptima plaza y Raelert (segundo) y  O’Donnell (tercero)  completaron un podio por el que muy pocos hubieran apostado.

Mientras tanto Frodeno agarro la cinta de ganador fuerte, con rabia. Lo hizo tan fácil que corremos el riesgo de pensar que está a la altura de cualquier humano pero no se equivoquen. No está a la altura, o quizá no sea humano. Puede que simplemente sea un superhéroe con corona de flores.

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